Cuando inicie estudios de mi carrera profesional, recuerdo claramente 3 enfoques de la gestión humana que me impactaron grandemente. El primero fue de la profesora Lina Dos Pasos que decía que para administrar personal, la nómina tenía que ser perfecta. No hay opción a errores! Luego la Profesora Ivonne decía, que el recurso humano se gestionaba desde su comportamiento siendo el reto de nuestra carrera, alinearlo con los objetivos organizacionales; y con un enfoque más determinante recuerdo que el profesor Eleazar en nuestro primer día de clase de sindicalismo y negociación colectiva nos dijo: para ser un profesional exitoso en negociación colectiva tienes que tener claro que tu principal enemigo es el sindicato. Dios… eso me impactó muchísimo hasta pensé que me había equivocado de carrera.

 

Hoy después de algunos años siento gusto y placer de ver cómo ha evolucionado la gestión de las personas. Me resulta satisfactorio que las nuevas tendencias se orienten hacia el bienestar, la justicia organizacional, el engagement, las emociones positivas, la comunicación positiva, las relaciones sociales, la articulación entre el trabajo y la familia y por sobre todas las cosas, la promoción de hábitos saludables entre otras prácticas que favorecen el bienestar y la felicidad de los colaboradores.

 

Se trata la psicología organizacional y la psicología positiva que mediante una integración han constituido una nueva tendencia que a diferencia de enfoques tradicionales anclados en los aspectos negativos de la conducta humana, se centra en cómo potenciar la calidad de vida laboral y organizacional a través del desarrollo de las fortalezas de los empleados y de un funcionamiento organizacional saludable. (Sananova, 2008[1]).  Según Seligman, (1999) citado por Salavona, (2008)1, la Psicología Positiva es el estudio científico del funcionamiento humano óptimo.  La meta de la Psicología Positiva en las organizaciones es descubrir las características de la “buena vida organizacional” o, mejor dicho, de la vida organizacional positiva o significativa (Salanova, Llorens y Rodríguez, 2010)[2].

 

Hablamos de organizacionales saludables, organizaciones positivas, organizaciones resilientes en fin, diversas formas han hecho referencia a las nuevas prácticas en la salud ocupacional y la gestión humana. Se conoce que organizaciones saludables son aquellas que realizan esfuerzos sistemáticos, planificados y proactivos para mejorar la salud de los empleados mediante buenas prácticas relacionadas con la mejora de las tareas, el ambiente social (canales de comunicación abierta, por ejemplo) y la organización (estrategias de conciliación trabajo/vida privada)” (Salanova 2009)[3]

 

El equipo WoNT-Prevención Psicosocial y Organizaciones Saludables viene trabajando desde hace más de 15 años en el modelo HERO (Healthy and Resilient Organization). Según Salanova, Llorens et al., (2012)[4], este modelo está formada por tres grandes componentes interrelacionados:

 

  1. Recursos y prácticas organizacionales saludables como estrategias para estructurar y organizar el trabajo.
  2. Empleados y grupos de trabajo saludables que gozan de alto bienestar psicosocial con la presencia de creencias de eficacia, emociones positivas, engagement en el trabajo, optimismo, y resiliencia, y
  3. Resultados organizacionales saludables tales como alto desempeño organizacional, excelencia organizacional, buenas relaciones con el entorno organizacional y la comunidad, y responsabilidad social empresarial.

 

Dentro de las estrategias del modelo se encuentran el diseño y rediseño organizacional y de puestos dotándoles de autonomía y desarrollo de equipos de trabajo, prácticas organizacionales saludables fomentando el equilibrio trabajo-familia y la salud, desarrollo de un líder positivo y transformacional que inspire, estimule la creatividad y contagie optimismo, esperanza y resiliencia entre sus colaboradores, el entrenamiento práctico en creencias de eficacia que facilite experiencias de éxito profesional y genere estados emocionales positivos a través, por ejemplo, de la conciencia plena (mindfulness), practicar las virtudes buscándole sentido a la vida, ser amable con los demás, expresar gratitud, aprender a perdonar, compartir buenas noticias, cuidar las relaciones sociales, saborear las experiencias de la vida, cultivar el optimismo, perseguir las metas personales y ser fuerte ante las adversidades.

 

¿Es posible ser feliz en el trabajo?. ¿Usted qué piensa?

 

Ilse María Rodríguez Molina

Especialista en Salud Ocupacional.

Master en Gestión de Recursos Humanos, Trabajo y Organizaciones.

Coach Profesional avalada por la AICM, CCI Venezolana Francesa.

Socia – Consultora de Gentes Consultores Venezuela/ Panamá y Talento Humano Gestión y Consultoría

[1] Salanova, M. (2008). La Psicología de la Salud Ocupacional Positiva. Actualidad. Infocop. Entrevista. Disponible en: https://www.cop.es/infocop/pdf/1599.pdf

[2] Salanova M, Llorens S, Rodríguez-Sánchez AM (2010). Hacia una Psicología de la Salud Ocupacional más positiva. En: Salanova M (dir.). Psicología de la Salud Ocupacional. Madrid: Síntesis

[3] Salanova, M. (2009). Organizaciones saludables, organizaciones resilientes. Gestión Práctica de Riesgos Laborales, 58, 18-23.

[4] Salanova, M., Llorens, S., Cifre, E. y Martínez, I. M. (2012). We need a HERO! Towards a validation of the Healthy & Resilient Organization (HERO) Model. Group & Organization Management, 37, 785-822